Se trata pues de considerar el derecho de una manera nueva y fecunda: como un elemento vivo y
continuamente progresivo de la vida social; y de estudiarle en el ejercicio mismo de esta vida
social. Esto es verdaderamente conocer el derecho, conocer su genio, su misión su rol. Es así
como las leyes mismas nos mandan comprenderle. Porque es el alma, la vida, el espíritu de las
leyes. Saber pues leyes, no es saber derecho; porque las leyes no son más que la imagen
imperfecta y frecuentemente desleal del derecho que vive en la armonía viva del organismo
social.
Juan Bautista Alberdi (del Fragmento preliminar al Estudio del Derecho, 1837)